El equipo de trabajo en los meses de verano

Desde junio hasta comienzos de septiembre comenzamos a tener problemas a la hora de tener activos en nuestros equipos. Comienzan las benditas vacaciones, época para disfrutar, relajarse y sobre todo, desconectar.











Pero tenemos un problema, ¿que pasa en esos meses cuando nuestro equipo está bajo mínimos? La respuesta es sencilla, pivotar, priorizar y jóvenes talentos.



Una de las ventajas de los meses de verano, es que al igual que nuestro equipo, los equipos de desarrollo también están diezmados, por lo tanto, el trabajo que llega es menor, pudiéndose asumir con más facilidad. Aún así tenemos que priorizar muy bien las vacaciones.



Primero, hay que intentar que el 50% del equipo esté siempre, repartiendo las semanas de vacaciones entre todos para ver cual conviene a cada uno. Nunca debería de bajar a un 20% el número de activos trabajando ya que peligraría la entrega del trabajo y nuestros compañeros sufrirían una presión innecesaria en meses que supuestamente suelen ser más calmados.



Hay veces que no es posible realizar una repartición cualitativa de las semanas de vacaciones y el porcentaje puede bajar del 50% ya que varios miembros se pueden pisar, entonces, lo mejor que podemos hacer es asumirlo y dejar que se vayan, siempre y cuando no baje el porcentaje del 20%. Más vale un profesional contento y motivado y no un profesional quemado y con un gran malestar por no haber podido compatibilizar las vacaciones con su familia. Es preferible asumir entre los que se quedan algo más de trabajo que "obligar" a los profesionales a no poder disfrutar de sus merecidas vacaciones.



Una vez que tenemos esto controlado, en segundo lugar tenemos que tener muy claro el trabajo que va a llegar. Tenerlo todo priorizado y estar muy atento de que se guarda cada equipo para saber que semanas o días van a ser más problemáticos. Como ya digo, los equipos de desarrollo suelen estar diezmados y es muy probable que la carga de trabajo sea mínima (al menos hasta la segunda semana de agosto, después puede aumentar ya que en algunos proyectos quieren tener mejoras finalizadas para lanzarlas en septiembre).



Después de que hemos recopilado todo el trabajo pendiente y que se va a realizar en estos meses, tenemos que pivotar al equipo en función de la prioridad que se le de a los entregables. Es preferible pivotar a la gente para probar algo prioritario detenidamente y dejar lo demás para mañana que intentar probar todo con poca gente y que no este lo suficientemente probado.



Una vez que tenemos claro que el equipo tiene que pivotar todo lo posible, tengamos otra idea en la cabeza: "jóvenes talentos".



Desde mi punto de vista, en estos meses de verano, tenemos que tener en cuenta a jóvenes que están adentrandose en el mercado laboral y que quieren formar parte de la rama de trabajo a la que nos dediquemos. Siempre deberíamos de intentar guardar algo del presupuesto o tener cerradas pequeñas contrataciones o prácticas (entiendase prácticas como algo beneficioso para el profesional, no lo que suele pasar cuando se sangra a la gente...), ya que estos jóvenes talentos pueden convertirse en activos muy importantes después del verano y podemos ir formando un equipo motivado y con confianza (llegando a los meses de más trabajo con un abanico amplio de conocimientos).



Se debería de hacer un llamamiento a las empresas para que tengan en cuenta esta idea, ya que muchas veces no se dan las oportunidades necesarias a los jóvenes. No se puede salir de estudiar y que te pidan experiencia, la experiencia se gana trabajando, por lo tanto, aprovechemos estos meses en los que todos estamos más tranquilos para dar esas oportunidades y abrir puertas en el mercado laboral a profesionales para evitarles, en la medida de lo posible, problemas que hemos tenido la mayoría en muchos sentidos.

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