7 de mayo de 2019

Mi experiencia realizando pruebas en un sistema de alquiler de coches Full-Digital


Para algun@s de vosotr@s, os será muy familiar este tipo de aplicación, para otros no os sonará de nada, así que voy a dar un poco de contexto a que es la aplicación que probé hace unas semanas: Click’n Go.

Pero, antes de nada, quisiera dar las gracias a BSD Enterprise, compañía que me ha dado la oportunidad de colaborar en la realización y ejecución de este proyecto, siendo BSD Enterprise actualmente un partner que apoya al equipo interno de Calidad de Goldcar.


BSD Enterprise es una empresa internacional de Tecnología de la Información con distintas verticales de servicio, mismos que conjuntan conocimiento de mercado y métodos de trabajo innovadores, destacando su experiencia en el área de Aseguramiento de la Calidad y Pruebas de Software. 

A continuación, os voy hablar de la App, Click'n Go es un sistema de alquiler de coches full-digital de Goldcar, en el que se usa un dispositivo móvil (Smartphone) para recoger, abrir y cerrar tu vehículo con la ayuda de la aplicación móvil del mismo nombre. Cuando llegues al aeropuerto (o al sitio específico), tu vehículo estará aparcado y listo en la plaza de parking asignada a la hora de recogida exacta que has indicado en tu reserva.

El funcionamiento de reserva de Click’n’Go es tan sencillo como, hacer la reserva en la web, www.goldcar.com y descargar la App. Tras ello, te mandan todos los datos necesarios para acceder a tu llave digital que necesitarás para recoger el vehículo.

Una vez que nos hemos puesto en contexto, ya podemos hablar de las pruebas realizadas y de mi experiencia hace unas semanas, en la sede central de Goldcar en España.

Allí, coincidí con Juan Antonio Ruzafa, QA Lead y habitual de eventos como VLCTesting, donde hace un par de años dio una ponencia muy interesante. Además, conocí a Garry Dale, que es el Project Manager y trabajé, mano a mano, con Guillermo Rodenas para garantizar la calidad del evolutivo de la app.

Toma de contacto
La toma de contacto fue realmente sencilla, la aplicación se da a conocer por si misma y es altamente intuitiva. Esto me ayudó mucho, ya que tenía algo en contra y del que no podía escapar, el tiempo. Teníamos los días contados y había que dejar probado un evolutivo completo de una aplicación que no conocía totalmente, así que, punto muy a favor para Goldcar, tanto para este tipo de acciones, como si me pongo en la piel de un usuario que no tiene grandes conocimientos tecnológicos.

Todo el equipo dedicado, y en particular, Guillermo, me puso al día rápidamente y me pasó bastante documentación donde poder leer y empaparme bien de las tripas de la aplicación, que conexiones con terceros tiene y como se gestionaba internamente.
Tras ello y una vez capturada toda la información, fui haciéndome un mapa mental de todo e iba dando forma a todas las interconexiones para comprender cada engranaje y que no se escapara ninguna casuística. 

El paso siguiente, como es lógico, fue la toma de contacto y lectura de los casos de prueba que existían para la aplicación. Estos casos me ayudaron a definir algunas pautas que no conocía y comprender del todo, la complejidad interna del sistema digital de alquiler de vehículos de Goldcar. Como ya os digo, la app a nivel visual y utilización es muy sencilla, pero el entramado a bajo nivel es complejo y tiene muchas casuísticas que hay que tener en cuenta para que las reservas funcionen como deben, tanto a nivel de vehículo como a nivel de contrato con el cliente en concreto.

Esta fase la realicé en paralelo al montaje de toda la plataforma de pruebas y que se quedara todo listo para probar en un entorno estanco y seguro. Esto me permitió, paralelizar tareas y ganar un tiempo muy valioso.

Además, tuve tiempo para montar todo lo necesario para conectarme a sus herramientas y preparar mi portátil y los dispositivos con TestFlight y el paquete .apk de pruebas, para garantizar la calidad de lo solicitado.

Realizando una fase exploratoria
Una vez que capturé toda esa información en mi cerebro y como el tiempo nos iba ganando terreno, pensé que lo ideal era realizar una fase exploratoria en la app que comprobase que la funcionalidad crítica estuviera funcionando correctamente.

Evidentemente, el paso más crítico para Goldcar es, básicamente, abrir un contrato, que se utilice el vehículo y cerrar el contrato. Así que me puse a ello. Guillermo me habilitó un contrato desde su herramienta interna, cogí los dispositivos de pruebas (que eran Android y iOS para comprobar ambos sistemas operativos) y me fui el vehículo asignado.

En un primer momento me sorprendió la velocidad y capacidad de la aplicación. Me esperaba algo un poco más “pesado”, pero, al contrario de mi pensamiento, es super ligera, rápida y sencilla. En el momento que activé el usuario de pruebas, ya tenía las llaves descargadas en la app y con un simple movimiento de dedo pude abrir el coche. El retardo es casi nulo desde que haces el gesto hasta que se abre el vehículo. Diría que casi, prácticamente, el mismo tiempo que se tarda en girar la llave en el bombín.

Una vez que el vehículo está abierto, hay que realizar una serie de gestiones para habilitar el contrato y dar información sobre el vehículo y su estado actual. Tras ello, puedes arrancar el coche con el sistema Start&Stop o el que esté disponible.

Como la aplicación es bastante intuitiva, pude realizar una fase exploratoria bastante completa y empaparme aún más del producto. Sin entretenerme mucho, acabé realizando el fin del ciclo, cerrando el contrato y el vehículo y comprobando que todo se quedó perfecto.

Ampliando la batería de pruebas
Tras esta fase exploratoria, iba revisando y cerrando diferentes casos de prueba que ya estaban definidos y así, realicé ciclos completos, por diferentes caminos, durante prácticamente una jornada completa. 

En este punto, pensareis, vaya…si hace un momento nos decía que iba con el tiempo justo y se pasa un día entero realizando fases exploratorias en la aplicación. Realmente, así fue y la explicación es muy sencilla, esto me permitió hacer, en paralelo una revisión completa de los casos de prueba existentes e ir descubriendo casuísticas, cambios, mejoras y mientras tanto, validando todo y levantando defectos por el camino. Este tipo de “técnicas”, te permiten aprender como funciona una aplicación en un periodo corto de tiempo y con la garantía de que no se escape ninguna casuística (al menos, que sea grave o crítica).

En muchas ocasiones, nos ceñimos a un guión estipulado que es el que se realiza habitualmente, pero, en casos como el de estas jornadas de validación, hay que cambiar las técnicas, innovar y paralelizar mucho, aunando y simplificando esfuerzos para poder aportar el máximo valor.

Durante estas sesiones, detecté varias problemáticas y mientras las investigaban, decidí aportar, como valor extra, todo el conocimiento adquirido. Así que me puse a refactorizar y ampliar la batería de pruebas que tenían en la herramienta de test management que utilizan en Goldcar.

Primero reordené los casos de prueba y los coloqué de tal manera que formaran un camino lógico como si de un cliente se tratase. Una vez que tuve esa ordenación, Guillermo y Juan, me aportaron más información de la herramienta interna de control de contratos. Con toda esa información, fui dando forma a nuevos casos de prueba que iban conformando una batería compleja que unía el camino lógico de un cliente con el camino lógico interno de Goldcar, comprobando todas las casuísticas y los diferentes puntos críticos que hay que pasar para que todo funcione y se registre de la manera idónea.

Ejecutando la nueva batería de Pruebas
Una vez que contábamos con esta nueva batería de pruebas, nos pusimos manos a la obra para ejecutarla en los dispositivos y hacer unas buenas pruebas de compatibilidad.

Guillermo, creó varios contratos y yo fui ejecutando, caso por caso, en los dispositivos de pruebas. La verdad, tengo que decir, que el funcionamiento fue realmente bueno. Nos pegamos dos sustos, pero que resultaron ser problemas del entorno de pruebas que se solventaron después y se apuntaron para que no volvieran a suceder. 

Estas ejecuciones, permitieron detectar mejoras en los entornos de pruebas, detectó varios defectos que se solventaron muy ágilmente por las personas de desarrollo y conseguimos averiguar algunas casuísticas extrañas, que no se habían tenido en cuenta, hasta ese momento y que completaron la batería de pruebas bastante bien.

El resultado de las últimas ejecuciones fue muy bueno y no se encontró nada crítico o grave para el funcionamiento de la nueva release de la app, por lo tanto, la satisfacción por el trabajo bien hecho, estuvo presente durante todas las jornadas de trabajo.

Sensaciones y conclusiones
Escribiendo este artículo y recordando aquellos días, puedo decir que me lo pasé tremendamente bien. 

Hacía mucho tiempo que no realizaba este tipo de proyectos (con aparatos físicos de grandes dimensiones) y puedo decir, que nunca lo había hecho con un vehículo y una aplicación así. Es un aprendizaje que me llevo y que me ayudará con otros proyectos.

También, me llevo el haber conocido y trabajado con enormes profesionales y seguir creando sinergias y ampliando horizontes. Conocer internamente una compañía como Goldcar es algo muy enriquecedor y, además, compartir con Juan algunas conversaciones y poder ver en vivo y en directo el pedazo de ecosistema de pruebas automáticas que han realizado es bestial. Ya os digo, que es digno de ver y como le dije, de contar (no te olvides, Juan, que hay una ponencia en algún evento para contar aquello, si o si).

Se que much@s de vosotr@s (si habéis llegado hasta aquí) se os estarán poniendo los pelos como escarpias leyendo que se realizaron pruebas manuales, si, has leído bien: manuales. Independientemente de que, personalmente, piense que las pruebas manuales se tienen que seguir realizando, existan o no las pruebas automáticas, he de decir, que este proyecto hay que hacerlo de manera manual obligatoriamente. Es completamente imposible el automatizar pruebas con un vehículo, abrirlo, arrancarlo, incluso conducirlo y aparcarlo en la plaza asignada en la reserva. Por lo tanto, si, las pruebas manuales son necesarias y más, en estos casos.

Para finalizar, solo me queda dar las gracias a David de la Cruz Viana, Key Account Manager en BSD Enterprise, por confiar en mi persona para realizar el proyecto, a Juan, Guillermo y Garry de Goldcar por su acogida, su amabilidad y su tiempo para darme toda la información y ayudarme con las herramientas internas a las que no podía tener acceso. También, a Sergio Gómez Moreno, QA Engineer de BSD Enterprise en Goldcar, por ser tan sumamente amable y cercano, acogiéndome cada día para comer y darme diferentes puntos de interés que visitar (aunque tengo pendiente ese famoso arroz).

Ha sido un placer ayudaros con esta aplicación, ser parte de ella y de como vamos a alquilar y utilizar los coches en muy poco tiempo. Estamos construyendo el futuro y las pruebas están más vivas que nunca, encontrar empresas, como BSD Enterprise y Goldcar, donde se apuesta tanto por la calidad, es un verdadero placer y un honor, 

¡Gracias!

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