1 de marzo de 2019

Pautas para aprender y ampliar el conocimiento de negocio de un producto

Muchas veces, quizá demasiadas, he escuchado que probar puede cualquiera, que nuestro trabajo lo puede realizar cualquier persona en cualquier momento, sin formación y se puede poner al instante, sin conocimiento del negocio ni similar. Esto, además de ser totalmente erróneo, es algo que desprende bastante desconocimiento sobre nuestro gremio.


Además de todo esto, nos encontramos con algunas situaciones que suceden muy a menudo. Una empresa decide contratar a una persona para probar, una empresa que lleva mucho tiempo en el mercado, pero no tienen un conocimiento claro de lo que es nuestro trabajo ni lo que supone un control de calidad completo. Aquí, hay dos caminos que labrar, el de explicar que haces y el de explicar que tienen que hacer los demás para que tus pruebas aporten y sean efectivas.


Si alguno de los dos caminos, se corta, el trabajo no lucirá absolutamente nada y se quedará todo en agua de borrajas. Primero, hay que aprender todo el negocio de las cosas que vas a probar, tienes que tener una documentación completa y segundo, tienes que advertir y perseguir que necesitas un tiempo “razonable”, para realizar las pruebas y dejar todo tan fino como debería.

Hay proyectos que son muy parecidos, sencillos y que con unas pruebas “típicas” te los puedes probar sin apenas pestañear, pero en muchas ocasiones, el negocio que pueda existir detrás, es inmenso y evidentemente, nadie somos expertos en todo. Por ejemplo, en temas de banca, en temas de seguros, finanzas y otros gremios con un negocio poderoso y complejo, puede que solo sepamos las cosas típicas que nos suenan, de temas que hemos utilizado o de alguna inversión que hayamos realizado a lo largo de nuestra vida, pero nada más.

Aunque seas un experto probando, si recaes en un proyecto en el que no manejas en negocio, la curva de aprendizaje, si o si, es larga y las pruebas serán correctas y eficaces, una vez se cumpla esa curva.

En el tiempo que tenemos para que esa curva de aprendizaje finalice, el resto de personas que integran el equipo, tienen que tener ciertos momentos de dedicación a resolver preguntas, a transmitir información, a formar a esa persona, para que poco a poco, pueda saber más y más.

Si la persona se esfuerza para aprender y coge los conocimientos y se los queda y no los desperdicia, podrá demostrar y hacerse valer mucho antes y, además, todo el mundo estará mucho más dispuesto a ayudar porque ven el progreso y los logros realizados como positivos.

Para ayudarnos a resolver ciertas circunstancias, cuando no tenemos un conocimiento muy profundo del negocio del proyecto, podemos seguir las siguientes pautas:


1. Navega por el software todo lo que puedas.
No hay mejor guía que utilizar el software como tal. Realiza pruebas exploratorias, crea caminos de pruebas, apunta todo y ves haciendo una especie de guía a seguir para aprender, poco a poco de que trata el negocio y como hacerlo funcionar.

De paso, una vez que vayas cogiendo soltura, puedes ir creando la batería de pruebas.

2. Lee mucho sobre el tema.
Una cosa importante es leer la prensa o las noticias relacionadas con esa rama de negocio. De esta manera, te irá sonando el lenguaje y podrás ir entendiendo de que trata. Cuando tengas un pequeño diccionario del vocabulario a tratar, busca esos términos en internet para aprender definiciones.

Cuando tengas todo, puedes preguntar sobre temas más concretos y utilizar el lenguaje especializado de ese gremio.

3. Revisiones de casos de prueba
Muy importante es hablar con todo el mundo y poderles invitar a que revisen tus casos de prueba o tus mismas pruebas.

Si haces esto, podrás completarlas con lenguaje más complejo, directo y utilizado en ese gremio y aprenderás mucho más rápido. Además, casi seguro que la persona que lo revise, podrá dejarte comentarios para enseñarte cosas al vuelo o darte pautas para enseñarte.

Proactivamente, con esta labor, las personas te darán información sin solicitarla y será de gran valor para ti.

De todas formas, después de seguir estas pautas, ten en cuenta que lo mejor, siempre, es hablar mucho con la gente, reunirte en la medida de lo posible y preguntar muchísimo sobre el tema y, sobre todo, conseguir que te proporcionen unos buenos requisitos y documentación, desde el inicio del proyecto, así, al menos, tienes una guía que ampliar y utilizarla como fuente de información.

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