28 de febrero de 2019

Si cuidamos la accesibilidad de nuestro producto, ayudamos a muchas personas.

Cuando me involucro en un proyecto y me toca realizar pruebas, me suelo poner bastante “pesado” con la accesibilidad y todo lo que está a su alrededor.


Es algo que me viene de familia. Mi madre tiene un grado de discapacidad bastante elevado y trabaja para una organización de ciegos muy conocida en este país. En casa, siempre hemos convivido con ello y lo tratamos con total normalidad, aunque hay que decir, que por mucho que normalices la situación, es bastante jodido el ver a diario como una persona no puede hacer ciertas cosas por estas “mierdas” que nos da la vida.

Digitalmente hablando, como mi terreno más conocido y en el que trabajo a diario, nos referimos a ciertas tecnologías de asistencia que ayudan a las personas a utilizar software de cualquier tipo. Una persona que realice pruebas, debe de tener en la cabeza algunos patrones de accesibilidad y cierto conocimiento de como probarlo o detectar su uso, o no.

Podemos poner miles de ejemplos, desde discapacidad visual a discapacidad motora o manual, pensando si un usuario pudiera leer la pantalla correctamente, si tuviera botones que la leyeran o si algún otro tipo de usuario podría utilizarla con una sola mano o navegar con un software de detección de movimiento o ocular.

Si nos vamos a un terreno visual, también podemos ver ejemplos de personas que no distinguen bien los colores o sufren de daltonismo y que, por lo tanto, pudieran experimentar dificultades cognitivas para comprender y entender el contenido del producto.

¿Cómo podríamos identificar posibles barreras y deficiencias en el producto que vamos a probar? ¿cómo podemos ayudar a que este sistema sea mejor?

Podemos empezar por una serie de preguntas concretas:


·      ¿Qué necesitarían los usuarios para entender, comprender y recordar para utilizar el producto?

·      ¿Qué debemos de presuponer para ayudar a personas con discapacidad?

·      ¿Cubre todas las necesidades visuales, auditivas y cognitivas para todo tipo de perfiles?

Lo primero, es no presuponer nada, por ejemplo, en simples formularios de código postal o números de teléfono, nos podemos encontrar con que el usuario no tiene porque saber el formato correcto, si el código postal tiene espacios o el número de teléfono hay que introducirlo con separadores de guiones o todo junto.

Esto, se puede solucionar con una pequeña descripción, en el mismo cuadro, a modo de ayuda, señalando cual es el formato correcto.

Otro ejemplo que suelo encontrarme es con las fechas de nacimiento. En algunos productos, la separación son unos guiones, que nos dan una pista de como añadir los datos, pero en otras muchas, no sabes como poner la fecha, si separada con guiones, barras, todo junto o incluso solo poner dos números del año o los cuatro (01/01/2000 o 01/ENE/2000 o 01/01/00, las posibilidades son muchas).

En todos estos ejemplos de campos típicos en un formulario, el producto o aplicación puede no comunicar, claramente, los formatos esperados y puede resultar un desafío cognitivo y de memoria, que puede convertirse en una barrera para ciertas personas.

En el plano visual, al hablar de accesibilidad, tenemos que ser consecuentes con los colores utilizados y que no puedan ser confundidos por otros o puedan no verse los textos de manera correcta, si la persona no los diferencia correctamente, también, es importante los tamaños utilizados.

Hay diferentes tipos de software que se pueden implementar, que son capaces de leer la pantalla y por lo tanto, hay un gran grupo de personas a las que las vamos a mejorar su vida.

Otro punto, en el que hay que poner énfasis es en los campos obligatorios. Muchas veces, damos por hecho que si colocamos unos asteriscos, el usuario va a saber que hacer con ellos, pero no es así. En la mayoría de las ocasiones, y si no conoces este tipo de “lenguaje”, no se sabe cuales son los campos obligatorios, por lo tanto, se podrían poner unas simples líneas para explicarlo.

Día a día, debemos de intentar mejorar la vida de las personas y con el simple hecho de incluir ciertas explicaciones, ayudar a leer la pantalla, una lupa para hacer zoom o un botón que cambie el contraste de los colores, puede ser suficiente para que tod@s se sientan a gusto y puedan hacer las acciones requeridas de manera correcta y cómoda.

Actualmente, todos sabemos que las personas utilizan diferentes tecnologías de asistencia para compensar o ayudar a las discapacidades que tengan y tenemos que tener en cuenta que un simple mecanismo informático puede ayudar gratamente a muchas personas.

Además, tenemos que tener en mente, que todas las personas, en algún momento de su vida van a tener algún tipo de discapacidad, ya sea por un accidente, un problema o alguna patología temporal o pasajera, así que cualquier tester que se precie, debe de esforzarse por hacer que el software o producto donde esté trabajando, sea muy fácil de interactuar, de usar y de comprender para cualquier tipo de usuario o cliente.
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